jueves, octubre 23, 2008

Una épsilon

Anoche hice el último intento de terminar Un mundo feliz. No hay caso, se me cae. Cada engranaje está más explicado que en un manual de mecánica. Demasiada exposición da fotos sin figuras. (Pensé: ¿Este tipo me cree una épsilon?). El colmo fue el frustrado romance entre John y Lenina. Hay libros que no son para mí, me dijo Borges a través del Uniberto y le di la razón (como si pudiera dársela; en fin, no desarmemos las frases hechas, que se deshacen). Te dejo, libro, libre. Libre de mis manos y de la cercanía de mi cara. Seguí sin mí.
Hoy para el viaje traje Vineland. Brazo derecho evitando el vuelco, brazo izquierdo haciendo malabares con el libro abierto. No sé todavía si me gusta. Diré que me enredé en la complejidad y fue un alivio. El comienzo me recordó el de Asfixia: un cuadro que un ser desaforado compone, con fastidio, como resorte para hacer saltar a los títeres en su beneficio. Al llegar a Uruguay Wheeler hablaba con un agente federal, Hector, sobre su ex esposa y yo con esfuerzo desentrañaba. Decía, de la complejidad: como leer un cuaderno de prolija y diminuta letra, abigarrada, mucho en cada página, como gente en un vagón del subte B a las 10 de la mañana, así.

15 comentarios:

Giselle dijo...

A mí, por el contrario, me encantó "Un mundo feliz". ¿Seré épsilon?

kurubeta dijo...

vero, kerida, de huxley a mi me llega más su obra postuma (ya intertextualizadamente citada en un capítulo por Los Simpsons)"la isla"....pero un mundo feliz junto a 1984 y otros textos distópicos son insoportables por su actualidad diriamos citando ma Nietzche...va más allá de la literatura, creo yo.
Vineland; obra minor y simpatiko, melancoloka, penetrada de saudades, casi meló incluso, del gran prófugo d ela literatura norteamerikana del siglo xx...Atrás kedan sus novelas ultramodernosas, dispersas en mil capitulos y sub-capitulos imposibles de taxonomizar por merto lector sudaka y aun para el ojo de Deus, el ke mora y escondeu su mano no invisible...esas novelas enciclopédikas,keriendo abarcar las pulsiones d etodos los azimuts de lña vida ...
Noveliota posmo para leer en el cole o antes de coger a la yiyid e turno un saturdayd e tarde, entre el joint i la birra morena..ke se yo
Intro a un autor ya de otro siglo, impopsible tomar ya en serio novelas tan voluminosas y omnicomprensivas...Muita droga, humor casi de Tv a lo matt groening, y ese final "feliz"m tan conmovedor para tatu carretas como nosotros (duros por fuera, blandos, llorones casi por dentro):
la escena del reencuentro con el perro, oh, final pro-family hipoide pero happy family al fin!!
besos

PD uruguay?

Ojaral dijo...

Hay algo de cierto en lo que dice Kurubeta. Pero no creo tanto en la actualidad de esas distopías, creo más bien que se nos hacen insoportables por inactuales, porque el mundo sobre el que fueron imaginadas ha dejado de existir o, mejor, se perfeccionó. En todo caso, los mundos de Marcelo Cohen dan cuenta con mucha mayor eficacia de los métodos de exclusión y control de las sociedades posindustriales y sus democracias concentracionarias.
He dicho.
Y a disfrutar de Pynchon, que sus delirios paranoicos, aun cuando se vuelven incomprensibles, son una fiesta de la imaginación.
Saludos.

Maguila dijo...

A mi "Mundo Feliz" y "La Naranja Mecánica" me parecen maravillosos, de hecho estoy releyendo "La Naranja...", creo que Huxley, junto con Orwell son insuperables, aún en la actualidad. Pero no creo eso de que haya libros que no sean para uno, más bien creo que es cuestión de épocas, hay momentos en la vida para todo y las lecturas no son la excepción. ¿Quién no tuvo un intento fallido con Rayuela en la adolescencia? o con el mismo Borges. A mi me pasó con Bataille, con Celine y con Thomas Bernhard, dejé colgados Viaje al Fin de la Noche y Hormigón, y me encantaron cuando los leí años después.
Así es que creo que solamente tenés que esperar el momento. "Un mundo feliz" es un gran libro que en algún momento disfrutarás, y si no hay muchos otros para seguir.
Beso

e. r. dijo...

Hola Vero! Me pasó lo mismo con un mundo feliz! En sí, creo que es como dice Kuru: es insoportable por actualidad. Lo bueno del libro es que se puede saltear y leerlo un poco como un ensayo, je, total igual se entiende. Soma es tv, drogas químicas masivas, fútbol, etc. Lo mismo pasa con las distopías de 1984 (aparte del chistón que se manda con los totalitarismos, es también hasta cómico que el Google Earth supuestamente tiene una versión que permite ver en directo hasta gente andando por las calles, pero con el agregado que nos hace a todos vigilantes de otros, somos el control, el Gran Hermano. Podría decirse que se hay una especie de tercerización de esta actividad por parte del del gran estado). Lo de la isla que cuenta Kuru está más ágil la prosa, y le mete toda la onda de las multinacionales y el Aldo más hippie. Si no me contaron mal, creo que cuando Caronte ya lo invitaba a subirse a la barcaza, el loco pidió una pastillita de LSD para irse en pose. Dick, Karel Čapek, dios santo, sorprendentes visionarios también. ¿No será el AIBO una especie de Luchador Sintético por la Libertad? En fin, saludos.

Vero dijo...

Pero Mine, qué decís, bonita, vos sos alfa, la hembra alfa de la manada.
Kuru, de Huxley sólo había leído hace añares Las puertas de la percepción, ahora recién leí esto por una conversación con Humberto, me había advertido que el estilo era árido, es así nomás, pero además me molestó que machaque con ejemplos de lo mismo, la superficilaidad de Lenina, pongamos por caso. A menos que el autor pretenda "acondicionar" a sus lectores, ¡jua! OK, ya escuché la primera vez, le diría (yo no sé por qué me dice Ever mis lecturas son hinchapelotas y malaonda). Y ya que hablás de 1984, ésa sí me gustó mucho, puesta al lado de Un mundo feliz es sutil y vertebrada como el espacio para Lamborghini. Aunque más allá de lo literario como decís hay varios aspectos interesantes, pienso, algo que me atrajo en las dos es la envidia por el descastado, ¿no? Bernard por los salvajes, Winston por los proles. Y Kuru, haceme el favor de no espoilearme Vineland que recién la empiezo. Uruguay es la estación de subte en la que bajo para venir a laburar. ¿Estás allá, en el otro Uruguay, vos?
Bueno, Ojaral, como decía, 1984 no me resultó insoportable para nada, mientras que la de Huxley se me caía, mis manos no eran buen soporte, digamos, sin que eso tenga relación con su actualidad. Ajá, Cohen decía, en una charla que dio en el Malba el año pasado, que quería dar cuenta de la realidad a través del género fantástico, que le parecía más apropiado incluso que el realista. Justo la semana pasada volví a leer Insomnio, qué buen libro. (Paréntesis descolgado: ¿sabés que Cohen habló el sábado en un panel sobre jazz en el marco del festival? Y yo llegué apenas un rato después para ver a Scalandrum. Scheize!).
Maguila, también me gusta La naranja mecánica. Es cierto que hay libros para los que hay que esperar el momento, pero no creo que sea el caso de éste en particular, no para mí.
Ever, eso mismo hice anoche, leí salteado, no me podía quedar sin enterarme del final de la fábula. Se entiende demasiado, ése es parte del problema, como decía más arriba y más o menos en el post también. El gran estado, genial.
A todos: es un clásico el libro de Huxley, claro, le gusta a muchísima gente, para mí tiene ideas muy buenas, pero bueno, a mí se me volvió progresivamente ilegible. La lectura es un acto íntimo, decía Omar la otra vuelta. Les agradezco sus comentarios, los leo con mucho interés. Besos.

Anónimo dijo...

De todo lo que leí de Huxley "Un mundo feliz" me parece lo peor (lo mejor, como creo que alguna te insistí, me parece que es el ensayote sobre las poseídas de Loudun)... y algo similar me encapricha decir sobre Pynchon: "Vineland" es lo más plano y particularmente corny. Sólo respecto a Pynchon proyecto una contundente defensa, de ser necesario, cuando te tenga a tiro; pero I would prefer not to.
Como sea yo qué sé.
(Imaginarte maniobrando en el subte con los codos cerrados, por lo demás, metiéndole un poco los pelos en los ojos a los parroquianos, está entre lo más sencillo de la semana. También me imagino gritando: "Veroooo... ¡Uruguayyyyy!")

Rain dijo...

No, ni recuerdo por qué perdí El mundo feliz. No recuerdo y siento que tal olvido revela que no me importó mucho. Para develar si eso es lo que sucedió, buscaré el libro y vamos, veré si lo leo. Luego te comento.

Siempre que llego a tu bitácora, hallo un lenguaje compacto, fuerte.
Un abraxo, por ello, Vero.

Vero dijo...

No me acordaba de Loudun, intentaré recordar por si me lo cruzo. ¡Pero si no ataqué a Pynchon! Me da risa que prepares la defensa por adelantando. Por lo demás: guiame, Stalker, te sigo.
Rain, seguro encontrarás quién te lo preste. Compacto y fuerte, espero que sea bueno eso. Abrazos.

Pablo Contursi dijo...

A mí no me gusto nada "Un mundo feliz" pero en cambio me encantó "Contrapunto".
Uno no me gustó nada, el otro me gustó mucho, mucho. Y sin embargo.

sin querer te atropello dijo...

vero, qué te parecería si te robo el título de tu blog para sub-titular una obra de teatro? ya sé, espero que mal, pero tenía que encontrar una manera de empezar, y no sabía, soy marc, desde barcelona, y desde que te leo el mundo me parece un sitio más transitable, un beso

Vero dijo...

Justo ayer me mentaron Contrapunto, Pablo, lo voy a tener en cuenta.
Marc, el nombre de mi blog me fastidia a veces, cuando tengo que tipearlo, por ejemplo. Gracias por el piropo, me alegra facilitarte el tránsito terrestre. Un beso para vos.

Anónimo dijo...

che, sobre las poseídas de Loudon hay una película de Ken Russell, el que hizo Mahler, y otras, a mí me gustó, aunque es un cine que ha envejecido. ¿Stalk, lo tenés el broli? Me interesa ¿Cuánto pesa? ¿De qué color es?

Mandui Hu'i dijo...

Aló vero, con tu permiso meto una cucharada..
Creo que esta saga de novelas distópicas..posutópicas o como se quiera se inició con Nosotros de Zamiatín, un ruso emigrado durante la revolú. Orwell es tributario confeso, y 1984 cuasi cuasio se lee como un palgio sin gracia. El apostata comunista y vice versa incluso llegó a comentarlo en una nota lamentando que Nosotros no sea conocida en ingleterra. A mi parecer esta, Nosotros, se puede leer sin esa actitud ojizamba que implican las lecturas de 1984, Un mundo Feliz, es decir, con un ojo en el texto y el otro en la realidad para corroborarla. Son novelas muy dependientes del contexto..que sin ese clima, terminan como frios e insufribles testimonios de época... es decir son novelas parásitas o contexto dependientes. No alcanzan a comprenderse siquiera como novelas de tesis planteada por sartre, porque en esas, los personajes vivifican ideas, filosofías, en estas en cambio, los personajes son excusas panfletarias para advertirnos sobre algo.
Respecto a Pynchon...bueno, cierto que Vineland en la más tediosa o árida, como un capítulo demás en la basta saga pynchoniana...Pero para mi, y respecto a las novelas mencionadas, se puede plantear un dialogo irónico, considerando que la misma empieza en 1984...y que bueno(te espero Vero)... Si algo de la literatura de esta época pasa a alguna eventual posteridad, creo que pynchon es ineludible...Las razones son varias, pero sintéticamente..no se puede entender el modernismo y el posmodernismo como lógica estética del capitalismo tardió sin ese puente. Pynchon pesa por igual a defensores y de-tractores de ambos bandos. En fin da para mucho..más.
Attentimente

Vero dijo...

Bueno, será cuestión de hacerse con un ejemplar de Nosotros. Ahí estuve gugleando sobre la novela y vi lo de la influencia de Zamiatin en Orwell. Acerca de lo que decís de los personajes como excusas panfletarias, para mí Winston trasciende eso. Cuando decía lo de sutil y vertebrado, lo decía, bueno, por jugar con la frase de Lambor, pero además porque para mí que Winston sea el centro de 1984 articula mejor la novela, en Un mundo feliz está Bernard pero después cuando aparece John hay un quiebre y queda un poco de lado. Ese seguimiento de las distintas fases de Winston me pareció bien interesante. De Pynchon ya hablaremos, sí. Saludos.