miércoles, agosto 20, 2008

Lambor

Leo poemas de Lamborghini. Releo, relamiéndome. Es decir, lamo la boca que pronuncia, mal dicho, lambo:

Y el espacio es sutil y vertebrado, más sutil
que la gran lengua del lenguaje
esa que convierte al estático microcéfalo
en interlocutor de un pájaro soñado para el comienzo
y a la flor a la que luego se apela
pensando: una rosa quizás, y su rocío.

(Es decir… ¿Es? ¿Decir? Qué trueque tramposo anuncia esa expresión. Efecto de lectura: rabio contra mis palabras habituales y las combinaciones que habitan, contra mi hábito de labrar palabras con los abrapalabras de siempre).

6 comentarios:

Maguila dijo...

¿Qué pasa hoy? ¿Todo el mundo postea sobre Lamborghini por algo en especial? Vecino, Genovese, usted, a ver con quien más me encuentro.

Por cierto, excelente definición:"rabio contra mis palabras", Lamborghini hizo estallar la literatura (perdón por el lugar común), fue el único que lo logró entre tantos que lo intentan y pregonan. La deshizo, lástima que nadie en la Argentina todavía sea capaz de armar algo con los pedacitos que quedaron.
Saludos

Vero dijo...

Bueno, lo especial para mí fue haber comprado el libro la semana pasada. Tanto no leí como para asentir en todo, pero así va pareciendo nomás. Un beso, Maguila.

Jorge Alberdi dijo...

Habrá que olvidar a Borges, dijo un viejo profesor que tuve; don Nicolás Rosa ¿habrá que olvidar también a Lamborghini?

Vero dijo...

Entronizar provoca ceguera, ya se sabe, pero es medio temprano para andarlo olvidando. Acá tengo el libro de poemas, editado en 2004, 2.000 ejemplares. Sí, bueno, él dice en un poema "nunca me va a editar Seix Barral" y resulta que Aira lo lleva a Sudamericana, pero fijate, 2.000 ejemplares hace cuatro años y había pila todavía en Hernández. La impresión que me queda es que se habla mucho pero se lee poco.
Otra cosa, para Maguila: hace unos meses leí un libro de Ríos que dinamita el lenguaje (pero es español). Y también se decía de él que era ininteligible (se me cruzó cuando leí hoy lo de Vecino, donde dice que ahora que está de moda Lambor se volvió inteligible). No sé, con moda y todo hay mucha pachorra para leer, che, me parece.
Besos a los dos.

Maguila dijo...

Es cierto, Lamborghini, como Borges, es últimamente uno de los autores más comentados y menos leídos. Fijate Vero que quedan muchos ejemplares de Poemas y de tadeys, pero de Novelas y Cuentos I y II ni noticias, yo los conseguí en una librería vieja en Mendoza que los había guardado en los depósitos.
Jorge, lo mismo que con Borges, si,sobre todo porque ahora la moda pasa más rápido, y por más que a mi me guste, debo reconocer que hay un brote de snobismo en torno a la obra de O.L., probablemente ocasionado por la inminente aparición se la biografía de Strafacce.

Vero dijo...

Ajá, las Novelas y cuentos se agotaron, supongo que por empuje de El Fiord y El niño proletario muy fáciles de encontrar en internet. Hablo por mí también cuando digo que se lee poco, ¿eh? Yo solamente leí eso, algo de Sebregondi que había subido un amigo, Tadeys y ahora los poemas. Por eso hablo poco de Lambor, apenas anoto una impresión puntual nomás.